Alberto Quintanilla
Política

Fuerzas armadas y policía deben mantenerse neutrales en política conforme al ordenamiento constitucional advierte Alberto Quintanilla

El analista político Alberto Quintanilla señaló que el Estado tiene el monopolio de la fuerza, la violencia legal y las armas, por lo que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional cumplen un rol importante en el país.

El analista político Alberto Quintanilla señaló que el Estado tiene el monopolio de la fuerza, la violencia legal y las armas, por lo que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional cumplen un rol importante en el país. Indicó que, en conjunto, ambas instituciones cuentan con aproximadamente 200 mil efectivos: 100 mil soldados del Ejército y 100 mil policías.

Quintanilla sostuvo que, debido a su poder, se les restringe la participación directa en política y en los debates nacionales, con el fin de mantener un equilibrio institucional. Sin embargo, advirtió que, ante la ausencia de partidos políticos sólidos, las posiciones de los mandos militares y policiales tienen peso en el país, generando disputas en la cúpula nacional por la cercanía o el control de las relaciones con estas fuerzas, que deben mantenerse neutrales

Quintanilla sostuvo que el diseño político impulsado por el fujimorismo desde los años 90 debilitó a los partidos políticos y la organización social, reemplazando esa posibilidad por una mayor presencia de las Fuerzas Armadas y la Policía. Señaló que esta situación ha dado demasiada relevancia a los mandos militares y policiales en la vida política del país.

Quintanilla cuestionó que, pese a que el monopolio de la fuerza corresponde al Estado y las instituciones armadas no deberían participar directamente en política, esa neutralidad no se respeta plenamente. Añadió que, en los últimos años, se ha roto ese equilibrio, pues los militares y policías han adquirido una participación importante en la vida política nacional.

Con relación a los próximos comicios, Alberto Quintanilla pidió a los candidatos regionales y municipales practicar los principios de la política liberal republicana y la vocación social de servicio. Señaló que deben explicar qué quieren hacer y hacia dónde pretenden llevar a sus futuras gestiones, en lugar de utilizar el Estado para beneficio propio.