INACAL aprueba nueva norma técnica para la comercialización de zanahorias que abastecen los mercados del país y de la región Puno
Con el objetivo de ordenar el mercado y garantizar estándares óptimos de salubridad para los consumidores, el Instituto Nacional de Calidad (INACAL), organismo adscrito al Ministerio de la Producción, aprobó la Norma Técnica Peruana “NTP 011.711:2026 HORTALIZAS Y PRODUCTOS…
Con el objetivo de ordenar el mercado y garantizar estándares óptimos de salubridad para los consumidores, el Instituto Nacional de Calidad (INACAL), organismo adscrito al Ministerio de la Producción, aprobó la Norma Técnica Peruana “NTP 011.711:2026 HORTALIZAS Y PRODUCTOS DERIVADOS. Zanahoria. Requisitos, 1.ª Edición”. La disposición establece directrices claras sobre calidad, clasificación, calibre, envasado, etiquetado, transporte y almacenamiento para la comercialización de zanahoria fresca destinada al consumo humano directo.

Por un lado, la normativa detalla que las zanahorias, independientemente de su procedencia, deben encontrarse sanas, limpias, firmes y totalmente libres de materias extrañas, putrefacción, brotes, raíces secundarias o consistencia leñosa. Asimismo, el documento técnico divide el producto en tres categorías: la Categoría Primera agrupa a las raíces de calidad superior y sin fisuras; la Categoría Segunda tolera defectos leves de forma o manipulación; y la Categoría Tercera contempla aquellos ejemplares que, sin alcanzar los estándares superiores, cumplen los requisitos mínimos exigidos. En cuanto al tamaño, se establecen dos calibres principales basados en la longitud de la raíz: el calibre 1 (más de 15 cm) y el calibre 2 (de 11 cm a 15 cm).
Por otro lado, para garantizar que el producto llegue en óptimas condiciones a los centros de abasto del sur del país, la norma enfatiza estrictas medidas de transporte protegido frente a condiciones ambientales extremas. Para el almacenamiento, se recomienda mantener el producto a una temperatura de conservación entre 0 °C y 5 °C, logrando prolongar su vida útil de 4 a 6 meses bajo un manejo adecuado. Esta regulación resulta de suma importancia para comerciantes y amas de casa de la región Puno, permitiendo un mejor control bromatológico frente a los productos que ingresan desde las principales zonas productoras nacionales como Lima, Junín, Apurímac, Áncash y Ayacucho.