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Opiniones diversas originó presencia de ministro de Vivienda en Juliaca

El expresidente de la Central de Barrios, Orlando Fernández Sejje, cuestionó la reciente visita del ministro de Vivienda a Juliaca para analizar el Proyecto Integral de Agua y Alcantarillado.

El expresidente de la Central de Barrios, Orlando Fernández Sejje, cuestionó la reciente visita del ministro de Vivienda a Juliaca para analizar el Proyecto Integral de Agua y Alcantarillado. Señaló que la actividad se habría convertido en un “circo” para recibir aplausos, sin mostrar la realidad ni las falencias que enfrenta la obra. Afirmó que los dirigentes deben conocer las dificultades y no limitarse a escuchar discursos políticos.

Fernández Sejje sostuvo que el ministro debió presentar documentos sobre los avances y el presupuesto pendiente, que estimó en 350 millones de soles. En ese sentido, consideró necesario transparentar el estado de los trámites en las gerencias, tesorería y otras áreas involucradas. Finalmente, pidió que se informe a la dirigencia sobre lo realizado durante los últimos treinta y tantos días y que se corrijan las deficiencias para encaminar adecuadamente el proyecto.

Por su parte el coordinador del COMIPO, Crisóstomo Benique, advirtió que, si no se cumplen los compromisos anunciados por el ministro de Vivienda, Mauricio Arnillas, podría convocarse a un paro. Señaló que ya se venía acordando esta medida y cuestionó que, respecto al PRMI 2, aún no se haya dado una respuesta clara sobre los avances y las responsabilidades. En ese sentido, pidió que el alcalde y SEDA Juliaca expliquen la situación, considerando que los recursos fueron recibidos por estas entidades.

Benique sostuvo que el Banco Interamericano de Desarrollo no ha llevado adelante el proyecto y que la población debe mantenerse vigilante. Asimismo, afirmó que cuenta con información sobre el manejo de los recursos, aunque reconoció que no puede discutir con los profesionales que aseguran que todo está bien. Finalmente, señaló que las autoridades y los profesionales deben cuidar el dinero, mientras que los dirigentes tienen la responsabilidad de fiscalizar y exigir transparencia.