Comuneros de San Antón denuncian presunto acoso y agresiones en medio de exploraciones mineras
Pobladores de la comunidad campesina San Antón, distrito de Antauta, provincia de Melgar, denunciaron presuntos actos de hostigamiento, amenazas y agresiones que, según sus testimonios, estarían relacionados con personas vinculadas a trabajos de exploración minera en terrenos…
Pobladores de la comunidad campesina San Antón, distrito de Antauta, provincia de Melgar, denunciaron presuntos actos de hostigamiento, amenazas y agresiones que, según sus testimonios, estarían relacionados con personas vinculadas a trabajos de exploración minera en terrenos cuya pertenencia es materia de controversia con la comunidad de Queracucho, en Carabaya.
Los comuneros sostienen que el asedio se registra desde Semana Santa y que se habría intensificado durante las celebraciones por Fiestas Patrias. José López Monroy, poblador que reside en la zona desde 1998 y se dedica a la crianza de alpacas, afirmó que durante los días 27, 28 y 29 de julio llegaron numerosas camionetas con personas que, según su versión, los intimidaron y exigieron que abandonaran el lugar.

López Monroy relató que durante el incidente de Fiestas Patrias él y sus familiares habrían sido agredidos. Aseguró que un grupo de personas ingresó al predio, golpeó a integrantes de su familia, dañó parte de la infraestructura de su vivienda y retiró una puerta. También denunció amenazas contra su familia y señaló que anteriormente habría sufrido otros episodios similares.
El comunero atribuyó parte de estos hechos a personas que, según dijo, procederían de la comunidad de Queracucho. Asimismo, aseguró que en algunas ocasiones habrían llegado personas con el rostro cubierto y que, durante determinados episodios, se habría observado la presencia de trabajadores y técnicos que él identificó como vinculados a la empresa minera Minsur.

Uno de los principales puntos de preocupación para los comuneros es la realización de trabajos de exploración en zonas próximas a San Antón. Durante el recorrido se observaron vehículos y plataformas con el sello de DHL, además de maquinaria de perforación en predios conocidos como Aziruni. Los pobladores sostienen que las perforaciones estarían orientadas hacia terrenos que consideran parte de su comunidad.
López Monroy afirmó que la controversia estaría relacionada con la titularidad y posesión de estos terrenos. Según su versión, San Antón considera que el área le corresponde desde los procesos derivados de la Reforma Agraria y la antigua SAIS Kenamari, mientras que existiría una posición desde Queracucho que atribuye la propiedad de la zona a dicha comunidad. Los pobladores cuestionan que esta disputa territorial pueda ser utilizada para desplazarlos de los terrenos donde viven y desarrollan actividades ganaderas.

El comunero también señaló a César Calderón, a quien identificó como trabajador del área de Gestión Social de Minsur, y sostuvo que en una oportunidad habría acudido al lugar presentándose, según su versión, como representante del Ministerio de Energía y Minas.
Durante el recorrido también se mostraron restos de alimentos y envases que, según la familia de López Monroy, habrían sido dejados por personas que permanecieron en el sector. Asimismo, denunciaron otros daños, entre ellos el corte de alambrados y la muerte de un perro que, de acuerdo con su testimonio, habría sido presuntamente envenenado. Los comuneros indicaron que algunos hechos anteriores fueron denunciados ante las autoridades, pero que los casos habrían sido archivados.
Ante esta situación, los pobladores de San Antón pidieron garantías para ellos y sus familias y exigieron que cualquier controversia sobre la propiedad o posesión de los terrenos sea resuelta mediante documentos y diálogo, evitando nuevos enfrentamientos. López Monroy sostuvo que no se oponen a la inversión privada, pero reclamó que las empresas dialoguen con quienes, según ellos, son los legítimos posesionarios de las tierras.
Los comuneros también expresaron preocupación por el acceso a sus predios, debido a la posible instalación de infraestructura que podría restringir una de las vías utilizadas habitualmente para ingresar a la zona. Frente al clima de tensión, solicitaron la intervención de las autoridades y del Ministerio Público para evitar que los enfrentamientos escalen y puedan terminar en hechos de mayor gravedad.

La controversia entre San Antón y Queracucho, sumada a las denuncias de presuntas agresiones y a los trabajos de exploración minera observados en la zona, deja abierta la necesidad de esclarecer documentalmente la titularidad de los terrenos y determinar responsabilidades sobre los hechos denunciados. Hasta el momento, el material proporcionado recoge principalmente los testimonios de los comuneros, por lo que corresponde a las autoridades competentes y a las partes involucradas establecer la veracidad y alcance de las acusaciones.