Solo el 28.3% aprueba la gestión de Keiko Fujimori: su aceptación cayó 14.5% en un mes, según Bloomberg
Keiko Fujimori pierde apoyo popular. Según el reporte Latam Pulse, una iniciativa de Bloomberg y AtlasIntel que presenta indicadores políticos y económicos de la región, la presidenta peruana sufrió una caída de 14,5 puntos porcentuales en su aprobación.
Keiko Fujimori pierde apoyo popular. Según el reporte Latam Pulse, una iniciativa de Bloomberg y AtlasIntel que presenta indicadores políticos y económicos de la región, la presidenta peruana sufrió una caída de 14,5 puntos porcentuales en su aprobación. De acuerdo con el estudio, Fujimori pasó de contar con un apoyo de 42,8% en agosto a solo 28,3% en septiembre.
Además, el 53,6% desaprueba a la mandataria; en agosto, esta cifra era de 40,3%. Un 18,1% aseguró que no sabe o no opina sobre la presidenta.
En cuanto a la evaluación de su gobierno, el 50,2% de los encuestados calificó su gestión como mala, el 30,6% la consideró regular y el 19,1%, buena. Estas cifras van en línea con el descenso en su aprobación: en agosto, el 35% pensaba que el gobierno de Fujimori era malo y el 27,5% lo consideraba bueno.
La desaprobación es más marcada entre los hombres que entre las mujeres: el 60,2% de ellos y el 47,4% de ellas rechazan a la presidenta. Asimismo, está muy presente entre quienes tienen mayor nivel educativo: el 67,8% de los encuestados con educación superior desaprueba a la mandataria. A nivel regional, la sierra del Perú concentra la mayor desaprobación, con 61,2%.
La muestra de encuestados fue de 2.024 personas mayores de 18 años. Según la ficha presentada, fueron contactados por medio de un reclutamiento digital aleatorio entre el 2 y el 7 de octubre del 2026.
Dina Boluarte es la figura política con mayor desaprobación
La encuesta también revela datos sobre la imagen de otras figuras políticas. La expresidenta Dina Boluarte registra la percepción más desfavorable entre los 14 líderes políticos evaluados en Perú, con un 77% de opiniones negativas. Asimismo, presenta el menor respaldo positivo del grupo, con apenas un 9%, mientras que un 15% de los encuestados no tiene una posición definida sobre ella.
Otras figuras con una baja valoración positiva son los también exmandatarios José Jerí y José María Balcázar. El primero registra un 12% de opiniones favorables, mientras que el segundo alcanza el 13%. En cuanto a las opiniones negativas, estas llegan al 65% en el caso del exmilitante de Somos Perú y al 62% en el del excongresista de Perú Libre.
En el otro extremo, el expresidente Martín Vizcarra encabeza la lista de líderes con mejor percepción, al alcanzar un 36% de opiniones positivas. Sin embargo, su imagen negativa llega al 39%, mientras que un 25% de los participantes no expresa una valoración favorable ni desfavorable.
En el caso de Keiko Fujimori, las opiniones negativas alcanzan el 55%. Otras figuras como Rafael López Aliaga y Pedro Castillo también registran porcentajes considerables de rechazo, con un 57% y un 58%, respectivamente.
El sur andino rechaza al fujimorismo
En las regiones de la sierra y el sur andino, el rechazo a la figura de Keiko Fujimori no es algo novedoso. Desde la primera vuelta electoral, estos sectores habían manifestado que no apoyarían al movimiento que respalda a la ahora presidenta ni lo que representa. Para Caroline Weill, politóloga francoperuana y candidata a doctora en Antropología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, el rechazo al fujimorismo tiene raíces históricas y está vinculado a acontecimientos recientes de la política peruana.
“En el sur, queda clarísimo que hay un rechazo histórico al fujimorismo. En sectores de la clase media se da por los crímenes políticos. La memoria por los casos de Barrios Altos, Ayacucho, La Cantuta. Pero en las clases populares y en las comunidades andinas, el rechazo se da por las medidas económicas que se recuerdan del fujimorato. La privatización de servicios públicos es algo que estuvo muy presente durante el estallido social. En 2022 y 2023, mucha gente identificaba al fujimorismo detrás de Dina Boluarte. Uno de los reclamos principales también iba sobre la soberanía de los recursos”, indicó a este medio.
Weill señaló que parte del rechazo también se fundamenta en la actuación política del fujimorismo durante los últimos años. La politóloga explicó que existe una identificación entre Keiko Fujimori y Dina Boluarte entre la población del sur andino, debido al respaldo político que Fuerza Popular brindó a la exmandataria. Según datos de la Defensoría del Pueblo, más de 50 ciudadanos del sur del Perú fueron asesinados durante la represión policial en las protestas contra el Gobierno de Boluarte.
“Me atrevería a decir que el Gobierno de Fujimori, para la población del sur andino, no es más que la continuación después de la destitución de Pedro Castillo y el Gobierno de Dina Boluarte. Existe una cierta continuidad en la experiencia de empobrecimiento. Detrás de Dina Boluarte, eran sectores fujimoristas los que captaron gran parte del Estado, y eso es algo que la población del sur andino tiene muy claro”.
La corrupción y la inseguridad dominan la agenda ciudadana
La corrupción sigue siendo, con amplia ventaja, el problema que más preocupa a los peruanos. Según la encuesta de Bloomberg, el 58.8% la menciona entre sus tres principales preocupaciones, seguida por la inseguridad, la criminalidad y el narcotráfico (42.2%).
Por detrás aparecen la educación (26.1%) y el debilitamiento de la democracia (21.1%), mientras que los altos precios y la inflación (15.9%) y la pobreza y el desempleo (15.6%) completan los primeros lugares. La impunidad y el sistema judicial (10.6%) y la salud (10.6%) quedan más abajo en la lista.
La percepción de riesgo a corto plazo confirma que la seguridad es la mayor inquietud. Un 51% considera probable o muy probable un aumento de ataques o asesinatos vinculados a facciones criminales, y un 49% opina lo mismo sobre el aumento de robos y asaltos. En contraste, los escenarios de ruptura institucional pierden fuerza. Solo el 22% considera probable un golpe de estado y apenas el 21% prevé la destitución o renuncia del presidente; casi la mitad descarta ambos escenarios por completo, con 45% y 48% respondiendo que es “nada probable”, respectivamente.