Caficultores en Alto Inambari avanzan entre limitaciones de agua y vías
La producción de café se ha convertido en una de las principales actividades económicas para las familias del distrito de Alto Inambari, en la provincia de Sandia.
La producción de café se ha convertido en una de las principales actividades económicas para las familias del distrito de Alto Inambari, en la provincia de Sandia. Productores de sectores como Quinsa cruz y Pata Yanamayo obtuvieron reconocimientos en el 12.º Concurso Internacional de Cafés Tostados de Origen AVPA – París, Francia 2026, competencia que distingue la calidad de cafés producidos y tostados en sus países de origen. Entre los reconocidos se encuentran productores que obtuvieron medallas de oro y plata en diferentes categorías, evidenciando el potencial cafetalero de esta zona de la región.
Sin embargo, detrás de estos reconocimientos persisten dificultades que afectan los agricultores. Ofelia Delia Palma Mamani, productora del sector Quinsacruz, señaló que su finca Rincón de Loma no cuenta con acceso por carretera y que debe trasladar su producción cargándola hasta los puntos donde puede ser transportada. A ello se suman las intensas lluvias registradas durante esta campaña, que, según explicó, provocaron la pérdida de aproximadamente la mitad de su cosecha. La productora pidió atención para mejorar las vías de acceso hacia los sectores cafetaleros.

Una situación similar fue expuesta por Mariluz Huracha agricultora de Pata Yanamayo, quien señala que las precipitaciones pluviales vienen reduciendo el volumen de producción, explicó que el año pasado obtuvo alrededor de ocho quintales de café en media hectárea, mientras que esta campaña espera una cantidad menor debido a las condiciones climáticas. Los agricultores también demandaron proyectos con mayor presupuesto, mejoras en las carreteras vecinales y acceso al agua, tanto para sus actividades productivas como para las necesidades de las familias que viven en estos sectores.
Los productores también expresaron preocupación por la posible contaminación de la minería ilegal en la zona, situación que, según sus testimonios, genera preocupación entre las familias dedicadas a la agricultura. Pese a estas limitaciones, los caficultores continúan trabajando.