Dolor, indignación y pedido de justicia: familia de trabajadora de limpieza atropellada exige sanción para responsable
Entre lágrimas, indignación y un profundo pedido de justicia, familiares, compañeros de trabajo y personas cercanas despidieron a Nancy Ttito Quiza, trabajadora de limpieza pública de la Municipalidad Provincial de San Román, quien perdió la vida tras ser atropellada por un…
Entre lágrimas, indignación y un profundo pedido de justicia, familiares, compañeros de trabajo y personas cercanas despidieron a Nancy Ttito Quiza, trabajadora de limpieza pública de la Municipalidad Provincial de San Román, quien perdió la vida tras ser atropellada por un volquete mientras cumplía su jornada laboral en Juliaca.
La muerte de la trabajadora, de 43 años, ha dejado a dos hijas de 18 y 20 años en una situación de especial vulnerabilidad, debido a que Nancy era el principal sostén económico de su hogar. Ambas jóvenes continúan estudios superiores y, según sus familiares, la fallecida realizaba diversos esfuerzos para garantizar que sus hijas pudieran continuar con su formación profesional.
Durante el velorio, Arturo Oroz Bocangel, gerente de Gestión Ambiental y Residuos Sólidos de la Municipalidad Provincial de San Román, llegó hasta la vivienda de la familia para expresar sus condolencias y acompañar a las hijas de la trabajadora. Señaló que desde el momento en que se conoció la tragedia, funcionarios y compañeros de Nancy permanecieron junto a sus familiares y participaron en las actividades previas a su entierro.
El funcionario explicó que se programó una misa de cuerpo presente en la Plaza de Armas de Juliaca y posteriormente el traslado de los restos hacia el cementerio La Capilla. También destacó que los trabajadores de limpieza pública realizan una labor compleja y que, en el caso de Nancy, correspondía activar los mecanismos de protección y seguros contemplados para los trabajadores municipales.
Oroz Bocangel precisó que los trabajadores contratados bajo el régimen 728 cuentan con seguro contra accidentes de trabajo y que algunos también se encuentran afiliados voluntariamente a un seguro de vida. En ese sentido, indicó que la familia deberá realizar los trámites correspondientes para acceder a los beneficios que pudieran corresponderle.
Sobre la posibilidad de otorgar un puesto de trabajo a alguna de las hijas de Nancy, el funcionario aclaró que la legislación vigente no permite incorporar automáticamente a un familiar de un trabajador fallecido. Sin embargo, señaló que en el área de limpieza pública constantemente se realizan convocatorias debido a la necesidad de personal y que podrían evaluar alternativas de apoyo, considerando la situación en la que han quedado las jóvenes.
“Mi mamá era el único sustento de la familia”
Uno de los testimonios más conmovedores durante el velorio fue el de la hija menor de Nancy, quien relató entre lágrimas cómo la familia recibió la noticia del accidente y acudió al lugar sin conocer inicialmente la gravedad de lo ocurrido.
La joven contó que una de sus familiares recibió una llamada en la que le informaron que Nancy había sufrido un accidente. A partir de ese momento se trasladaron hacia el lugar para intentar conocer qué había sucedido. Según su relato, la información que recibieron inicialmente fue limitada y, al llegar, encontraron una situación que generó desesperación entre los familiares.
La hija cuestionó duramente que el conductor involucrado presuntamente haya abandonado el lugar después del atropello y pidió que las autoridades investiguen el caso y establezcan la máxima responsabilidad que corresponda conforme a ley.
Para la joven, la pérdida de su madre no solamente representa un dolor familiar, sino también la desaparición de la persona que sostenía económicamente el hogar y hacía esfuerzos permanentes para que sus hijas pudieran estudiar.
Nancy, según contó su hija, trabajaba durante la madrugada en las labores de recolección de residuos y posteriormente continuaba realizando actividades para obtener ingresos adicionales. Su jornada comenzaba alrededor de la medianoche y podía extenderse hasta las 9:00 o 10:00 de la mañana del día siguiente.
La joven recordó que incluso había acompañado a su madre durante sus recorridos y pudo comprobar personalmente el esfuerzo físico que implicaba el trabajo. Explicó que los trabajadores debían cargar bolsas, sacos y otros residuos que los vecinos dejaban en las calles, además de afrontar las dificultades ocasionadas por el funcionamiento y los recorridos de las compactadoras.
Una jornada que empezaba pasada la medianoche
El testimonio de la hija permitió conocer parte de la rutina que Nancy llevaba para cumplir con su trabajo. Según explicó, la mujer se preparaba aproximadamente a las 11:30 de la noche y salía cerca de la medianoche para dirigirse hacia su zona de trabajo.
La recolección podía prolongarse durante varias horas. Los trabajadores debían recorrer diferentes sectores, recoger los residuos y trasladarlos hasta los lugares donde posteriormente serían recogidos por las compactadoras.
La hija relató que su madre era una persona responsable y que, pese al cansancio, trataba de cumplir con sus obligaciones. Incluso cuando surgían problemas con su motocicleta o con los equipos utilizados para la recolección, continuaba buscando la manera de cumplir con su jornada.
También contó que Nancy realizaba trabajos como conductora de mototaxi para generar ingresos adicionales. El dinero que obtenía era destinado principalmente a los gastos de alimentación y, especialmente, a contribuir con la educación de sus hijas.
La joven recordó además que su madre había sufrido anteriormente una lesión en una de sus manos durante el periodo de la pandemia, pero pese a las dificultades continuó trabajando.
“Ella era padre y madre para sus hijas”
Los hermanos de Nancy también expresaron su indignación y preocupación por el futuro de las dos jóvenes.
Uno de ellos señaló que la tragedia fue como recibir un golpe inesperado, pero que lo más doloroso era observar cómo quedaban las dos hijas de su hermana. Recordó que Nancy era el único sustento económico del hogar y que había realizado grandes sacrificios para que sus hijas pudieran estudiar.
El familiar, quien también trabaja como conductor, cuestionó las circunstancias en las que se produjo el atropello y expresó su indignación por el presunto abandono de la víctima.
Según su relato, el conductor habría transitado por un espacio destinado al desplazamiento de los trabajadores y, tras impactar a Nancy, habría continuado su recorrido. El hermano sostuvo que posteriormente la víctima habría quedado cubierta parcialmente por el material que transportaba el vehículo.
Ante esta situación, pidió la intervención del Ministerio Público y reclamó que se aplique todo el peso de la ley contra el responsable, al considerar que sus sobrinas necesitan protección y respaldo luego de haber perdido a su madre.
Otro de los hermanos insistió en que la familia necesita respuestas y cuestionó la falta de un pronunciamiento que, según dijo, esperaban de las autoridades municipales.
Además, solicitó al alcalde de San Román que se evalúe algún mecanismo de apoyo para las hijas, principalmente para garantizar que puedan continuar con sus estudios superiores.
Compañera pide justicia y mayor reconocimiento para las trabajadoras
La compañera de estudios de Nancy se sumó al pedido de justicia y, visiblemente afectada por la pérdida, destacó las cualidades personales de la fallecida.
La describió como una mujer colaboradora, responsable, solidaria y con una gran capacidad para enfrentar las dificultades. Recordó que Nancy no solamente trabajaba durante la madrugada en limpieza pública, sino que también conducía un mototaxi para conseguir ingresos adicionales.
La compañera hizo un llamado directo a las autoridades para que consideren la situación de las dos jóvenes y pidió que reciban apoyo para continuar sus estudios.
Asimismo, cuestionó las condiciones en las que trabajan las mujeres encargadas de la limpieza pública y pidió a la Municipalidad de San Román valorar el esfuerzo que realizan diariamente.
“Ellas trabajan más que un varón”, sostuvo en su intervención, al referirse a las largas jornadas y al esfuerzo físico que demanda recoger residuos durante la madrugada y en condiciones adversas.
La compañera también dirigió un mensaje a la población de Juliaca para que tenga mayor responsabilidad en el manejo de sus residuos. Criticó que algunos vecinos arrojen basura fuera de los horarios establecidos y dejen residuos pesados, restos de animales, bolsas con tierra y otros materiales que dificultan el trabajo de las recolectoras.
Pidió que los ciudadanos saquen sus residuos cuando corresponda el paso de las compactadoras y eviten arrojarlos nuevamente a las calles después de que los trabajadores ya realizaron la limpieza.
Universidad anuncia apoyo para que su hija continúe estudiando
En medio del dolor generado por la pérdida de Nancy, una noticia de esperanza llegó desde la Universidad Peruana Unión, institución donde estudia una de sus hijas.
El capellán de la universidad llegó hasta el velorio para acompañar a la joven y comunicó que la institución viene realizando las gestiones necesarias para acceder a una beca que permita cubrir sus estudios hasta que concluya su carrera de Educación Inicial.
El representante universitario manifestó que la intención es evitar que la joven abandone su formación profesional debido a la difícil situación económica generada por la muerte de su madre.
Explicó que el apoyo no se limitará al aspecto económico, sino que también contempla acompañamiento emocional y espiritual para ayudar a la estudiante y a su familia a afrontar el proceso de duelo.
El capellán destacó que la joven mantiene el sueño de convertirse en profesional y sostuvo que la pérdida de su madre no debería significar el final de ese proyecto de vida.
Su presencia fue recibida como una señal de respaldo para una familia que, de acuerdo con los testimonios recogidos durante el velorio, enfrenta ahora una nueva realidad marcada por la ausencia de quien durante años fue su principal sostén.
Una muerte que deja preguntas pendientes
La familia de Nancy Ttito Quiza espera que las investigaciones permitan esclarecer completamente las circunstancias del atropello y determinar las responsabilidades correspondientes.
Hasta el momento, los familiares también señalaron que desconocían si el conductor involucrado se encontraba bajo los efectos del alcohol u otra sustancia, por lo que esperan que las autoridades realicen las diligencias necesarias para establecer las circunstancias exactas del accidente.
Mientras tanto, sus familiares, compañeros de trabajo y de estudios coinciden en un mismo pedido: justicia para Nancy y apoyo para sus dos hijas.
La muerte de la trabajadora también ha generado un llamado de atención sobre las condiciones en las que miles de trabajadores de limpieza desarrollan sus labores, especialmente durante la madrugada, expuestos al tránsito vehicular, al frío, al cansancio y al riesgo que implica manipular residuos abandonados en las calles.
Nancy dedicó cerca de 18 años de su vida al servicio de limpieza pública. Sus familiares aseguran que trabajó durante todo ese tiempo pensando principalmente en sus hijas. Hoy, quienes la conocieron piden que su sacrificio no quede en el olvido y que las jóvenes puedan continuar con los estudios por los que su madre trabajó hasta sus últimos días.