Homenaje a Juliaca recordando la gesta popular del 4 de noviembre de 1965,
La historia de Juliaca está marcada por jornadas de lucha en las que su población tuvo que salir a las calles para exigir atención del Estado. Una de las más trascendentales ocurrió el 4 de noviembre de 1965, cuando ciudadanos, dirigentes y autoridades locales iniciaron un paro…
La historia de Juliaca está marcada por jornadas de lucha en las que su población tuvo que salir a las calles para exigir atención del Estado. Una de las más trascendentales ocurrió el 4 de noviembre de 1965, cuando ciudadanos, dirigentes y autoridades locales iniciaron un paro cívico y una movilización popular que se prolongó hasta el 14 o 15 de noviembre, en rechazo al centralismo y al abandono que, según sus reclamos, sufría la ciudad por parte de las autoridades regionales y nacionales.
La protesta no fue una movilización aislada ni respondió a una demanda menor. En aquel entonces, Juliaca enfrentaba serias deficiencias en servicios básicos y requería obras fundamentales para su desarrollo. La población exigía agua potable, desagüe, electricidad, un hospital y un mercado, además de una administración pública que atendiera las necesidades de una ciudad que ya mostraba un importante crecimiento. El descontento también estaba dirigido contra la crisis administrativa de la Corporación de Desarrollo de Puno a la que se cuestionaba por la falta de atención a las demandas locales.
La jornada tuvo como protagonistas a la ciudadanía organizada y a las autoridades locales encabezadas por el entonces alcalde Luis Cáceres Velásquez. También fue importante el papel de las emisoras Radio Juliaca y Radio El Sol de los Andes, que difundieron información y convocatorias durante la paralización. La medida de protesta adquirió dimensiones mayores y derivó en enfrentamientos con las fuerzas del orden, dejando cinco ciudadanos fallecidos y numerosos heridos.
Aquellos cinco ciudadanos quedaron inscritos en la memoria colectiva como los Mártires del 4 de noviembre: Santiago Mamani López, Eulogio Patricio Quispe Quispe, Germán Humpiri Humpiri, Mariano Pandia Arce y Lorenzo Quispe Condori. Sus muertes convirtieron aquella jornada en una de las páginas más dolorosas de la historia de Juliaca. Años después, sus nombres continúan siendo recordados mediante ceremonias, romerías y homenajes en el cementerio de la ciudad.
A seis décadas de aquella gesta, el 4 de noviembre no representa solamente una fecha conmemorativa, sino también un llamado de atención sobre las necesidades que todavía enfrenta Juliaca. La ciudad ha experimentado un crecimiento urbano y comercial considerable; sin embargo, las deficiencias en agua potable, alcantarillado y drenaje pluvial siguen formando parte de las principales preocupaciones de sus habitantes.
La gesta popular de 1965 dejó una lección que trasciende generaciones: cuando las demandas de una población son postergadas, la organización ciudadana puede convertirse en una fuerza capaz de marcar el rumbo de su historia. Hoy, Juliaca vuelve la mirada hacia sus mártires y hacia aquella generación que salió a defender el derecho de su ciudad a desarrollarse. Recordarlos también significa exigir que las necesidades históricas de la Ciudad de los Vientos dejen de ser promesas y se conviertan en obras y servicios para su población.